Trotaconventos
Trotaconventos
| Info. narrativa | |
|---|---|
| Alineamiento | CN |
| Especie | Doppelganger |
| Género | Mujer |
| Edad | 87 años |
| Lugar de nacimiento | Forgesita |
| Creencia | N/A |
| Organización | Santa Inquisición de Magna (anteriormente) |
| └>Cargo | Comendadora, Asesina |
| Títulos | La Humildad (anteriormente) |
| Info. mecánica | |
|---|---|
| Clase | Clériga |
| └>Subclase | Engaño |
| Patrón/Elan | Abaddon |
Trotaconventos es una gran excepción dentro de la Inquisición de Magna. Se trata de la única Comendadora que carece de región asignada, dado que es la principal encargada de llevar a cabo ejecuciones desde las sombras. Además de esto, es la única inquisidora mayor que no es humana, sino cambiaformas.
Por estas dos razones es ampliamente vista como una paria por sus iguales en el oficio, aunque este sentimiento no se extiende a aquellos por debajo suya, dado que solo los inquisidores mayores y el Sumo Sacerdote conocen esta información.
Descripción física
Como doppelganger que es, Trotaconventos posee una forma verdadera característica de su especie: tez pálida prácticamente carente de saturación, marcas de color gris oscuro alrededor de los ojos y pupilas completamente blancas. Además de esto, la mayor esperanza de vida de los cambiaformas frente a los humanos se hace notar en este aspecto, ya que a pesar de tener 66 años aparenta tener casi dos décadas menos.
Los cambiaformas de la Teocracia suelen ser reacios a mostrar su forma verdadera, ya que expone el hecho de que no son humanos, si bien este no es el caso con Trotaconventos, dado que no tiene reparos en mostrar con orgullo su verdadero aspecto a aquellos a los que está a punto de matar durante el oficio.
Habilidades especiales
El repertorio de hechizos de Trotaconventos presenta un gran énfasis en conjuros de las escuelas de ilusión, encantamiento y necromancia.
Vestimenta y accesorios
Dado el carácter más encubierto de su labor en la Inquisición, Trotaconventos es la única inquisidora mayor que no utiliza armadura pesada. Bien es cierto, sin embargo, que la armadura media que viste también es mucho más pesada de la que se esperaría de un espía, y sin embargo es capaz de llevarla sin que esta emita el menor ruido, y de moverse con ella como si tan solo llevase ropa de calle.